jueves, 31 de marzo de 2011

400 NEXOS

La Revista Nexos publica en Abril su número 400. Como soy descarada me doy el lujo de darme por aludida.

En estos días me siento rodeada de principios y cosas que hay que empezar a hacer. Hay que empezar a decidir dónde vivir, empezar a dejar de comer porquerías, empezar a hacerse de una carrera digna. Estoy en el principio de la vida que empieza. En el principio de ochenta caminos distintos, de dos o tres metas claras, de alguna cosa que se siente como la última en su estilo y de un carísimo paquete de chicles. .

Todo va empezando como empezó Nexos hace cuatrocientas publicaciones y muchas más palabras inteligentes. Me admira ese principio y su cuenta de hoy. Me admira todavía más cuando pienso en todas las veces que ha ido empezando a pesar de estar siempre ya encaminada. Cada vez -cuatrocientas veces- ha empezado algo bueno. Empieza y empieza todos los días. Todos los comienzos deberían ser como los suyos: eternos y repetibles, con puras cosas buenas que mostrar de sus falsos finales.

Todo va empezando y todo seguirá empezando, porque mientras más lo veo, creo que nada termina por completo. Llevo toda la vida empezando y mi vida ya no va tan al principio. Uno empieza su vida miles de veces. cada vez. De pronto me angustia pensarlo. Pero luego veo a mi alrededor el resultado de tantos principios y más bien me alegra. Nexos tiene 400 resultados de sus principios. No está mal.

Son buenos, los principios. Están llenos de posibilidad. Empezar y empezar, lo que sea: una revista, una frase o una vuelta a la manzana. Da ilusión empezar, otra vez, cada vez, a atrapar lo posble.

2 comentarios:

Leti dijo...

Es verdad, Cati, da ilusión empezar. Siempre.
Mulisch dice: "Un comienzo nunca desaparece. Ni siquiera con un final"
Y José Luis Coll dice algo que me encanta: "Tremendo contraste entre el crepitar del fuego en su comienzo y la paz de la ceniza."

¡¡Que nunca te falte el crepitar del fuego!! (la paz, vendrá al final...)

lady wonderland dijo...

tan bonito empezary tan bonito el final de tu texto. comienza a venir de regreso que te extraño como cuando te empezabas a ir.