lunes, 4 de mayo de 2009

Mis amigos no se mueren, se van a Nueva York

Extraño a Nueva York con el centro del cuerpo, como a un ser querido.

La ciudad  tiene un poder contundente. Algunos días te convence de que perdiendo la mirada sobre 5th avenue, se te revelan  todos los grandes misterios del mundo: desde si hay tal cosa como un dios, hasta porqué la gente cree que puede escupir su chicle en la calle.

Esa ciudad parece saberlo todo y lo enseña todo en lecciones claras y particulares. La famosa capital del mundo se relaciona con tantas cosas como personas ha contenido entre sus cortísimos límites.

Nueva York remite a una lucha constante entre lo mundano y lo inexplicable. Es el espacio etéreo que se pega como propio a la piel de cualquier extraño. Es una adicción cotidiana, un trámite frenético y sencillo, es una experiencia que exige el estudio y la angustia de lo desconocido. 

Nueva York tiene la energía de una bestia sin dueño. Se mueve con la desesperación de un niño perdido y envuelve con la ternura de una abuela que ha dejado de contar a sus nietos.

Es una isla falta de fe pero divinizada por sus habitantes, divinizada como la fuente y la solución de misterios mayores, divinizada simplemente como un mundo que es necesario experimentar. La lucha entre lo cotidiano y lo inalcanzable se pronuncia y se resuelve en su movimiento continuo.

"Mis amigos no se mueren, se van a Nueva York" -decía Gabito para que el espanto de la muerte no lo mosqueara. Y es que sí hay algo en Nueva York que lo coloca en un plano ambivalente entre lo que existe todavía y lo que ha ido desapareciendo. Hay que irse a esas calles sucias y brillantes a buscar todo lo que vamos dando por perdido. 

Hay que visitar a ese pequeñísimo rectángulo de tierra. Mucho. Provoca casi tanto síndrome de abstinencia como un novio perverso y consentidor. 

Qué manera, esta, de amar a un espacio como a una persona. 

10 comentarios:

d.mastretta dijo...

porfavor mi cati... te lo pido como si pidiera la quema de mis naves... llevame a nueva york algun dia... quiero conocerlo y que compartas las cosas que dices conmigo!

Daniel

Dr. Mille Miglia dijo...

Rediez!!! me encanta como escribes.

Leticia dijo...

Ay sí... qué nostalgia Nueva York...qué emoción Nueva York... quién pudiera vivir por siempre allí...

Felipe Cervera dijo...

Oye, hable con Los Angeles... esta muy sacado de onda... se siente muy celoso... dice que no siente que le des su lugar y que siente que todavia amas a Nueva York... yo le dije que para nada... que asi eres...!!!
je... te quiero
pd... cuando me muera... puedo tener licencia en tu vida-despues-de-la-muerte e irme a mi pueblo precioso?

[MnS] dijo...

Hey!

Jamás había llegado a tu blog y por el momento sólo he leído dos posts (este y el de tus sobrinitos). En serio, ¡qué forma tan amena tienes de escribir! Me han gustado todas esas comparaciones que haces.

Saludos.

Y espero algún día conocer NY.

MIN... dijo...

Con esas descripciones cualquiera quisiera ir a New York solo para ver con los propios ojos todo eso que relatas...

lady wonderland dijo...

jeeeeeeesuuuuuus! i missed you so fuckin' much! que bonito escribe sy que tan cierto. nos queda l tranquilidad que por más hombres que perdamos, siemrpe vamoa a extrañar más nueva york.

Marian@ dijo...

Yo conozco muy bien Nueva York, pero conocerlo a tú lado seguramente será una experiencia completamente mágica.

Soon!

milf dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Pat dijo...

Esto es poesia... P.D. limpia tus coments tienes spam de la milf.